Algodon Orgánico – ¿Por qué Orgánico?

Nuestros productos cuentan con certificación 100 % orgánica otorgada por instituciones internacionales.

El algodón orgánico es cultivado en tierras certificadas libres de sustancias tóxicas y de todo tipo de pesticidas e insecticidas. La agricultura orgánica se basa en la rotación de cultivos en lugar de utilizar fertilizantes artificiales. Asimismo tiene especial cuidado con los trabajadores que llevan a cabo dichos cultivos, asegurando condiciones de trabajo dignas.

El cultivo de algodón convencional, a diferencia del orgánico, usa cerca del 25 % de los insecticidas fabricados en el mundo y más del 10 % de los pesticidas. Estos productos no solo combaten las plagas de algodón y quiebran el balance de la naturaleza en el suelo, sino que también diezman las poblaciones de insectos beneficiosos y generan gran daño a las personas que entran en contacto con los mismos.

El suelo es un ecosistema viviente lleno de diversos organismos que trabajan balanceada y cooperativamente permitiendo el normal crecimiento de los cultivos. No es una entidad muerta a la que se le deba agregar químicos tóxicos derivados del petróleo con el objetivo de maximizar la producción de commodoties, debe pensarse a conciencia en el poder destructivo de estas técnicas y tener en cuenta las consecuencias negativas que se dejarán a futuras generaciones.

Porqué comprar un producto textil orgánico?

  • Porque ayuda a preservar el medio ambiente, ofreciendo un mundo más saludable a las próximas generaciones.
  • Porque evita la exposición de la piel a las sustancias tóxicas.
  • Porque eligiendo un producto textil orgánico se están apoyando técnicas de cultivo que mejoran la fertilidad del suelo, protegen la superficie de la tierra y las napas de agua de la exposición a sustancias tóxicas.
  • Porque se ayuda a mejorar las condiciones de salud y trabajo de los productores.
  • Porque el cultivo de algodón convencional requiere un elevado uso de pesticidas y fertilizantes (ocupando solo el 3 % de las tierras cultivadas, utiliza el 25 % de los agroquímicos fabricados en el mundo).